Diputación y UCO investigarán el agua de cuatro embalses para mejorar su potabilización
Un convenio entre Emproacsa y la Universidad de Córdoba pondrá en marcha un proyecto para estudiar los embalses de Iznájar, Puente Nuevo, Sierra Boyera y Martín Gonzalo y anticipar cambios en el agua que llega a las potabilizadoras.
Redacción · Publicada el 21 de septiembre de 2026
El proyecto, llamado «Caracterización y modelización de las masas de agua embalsadas y optimización de los tratamientos en las ETAP de la provincia», se centrará en los embalses de Iznájar, Puente Nuevo, Sierra Boyera y Martín Gonzalo. Según explicó el presidente de la Diputación, Salvador Fuentes, se analizarán tanto las cuencas que alimentan estos embalses como la dinámica interna de sus aguas y su relación con los procesos que después se aplican en las estaciones de tratamiento de agua potable (ETAP).
Fuentes recordó que Emproacsa presta servicio a cerca de 370.000 usuarios, lo que según el presidente hace necesario contar con nuevas herramientas de conocimiento y predicción para afrontar la variabilidad de las condiciones hidrológicas y ambientales. Uno de los objetivos, señaló, es avanzar hacia una gestión más predictiva del agua mediante modelos que representen el funcionamiento de cada embalse y simulen distintos escenarios futuros.
Fuentes apuntó que, a partir de los resultados, se podrán definir estrategias operativas predictivas apoyadas en inteligencia artificial y en nuevas tecnologías de tratamiento, entre ellas la ultrafiltración, la nanofiltración, la ósmosis inversa parcial y los procesos de oxidación avanzada.
El convenio tendrá una duración de un año, ampliable a cuatro, y contará con la participación de la Escuela Politécnica de Bélmez. El rector de la UCO, Manuel Torralbo, destacó las vías de colaboración abiertas entre la universidad y la institución provincial.
Tres fases de trabajo
La investigación se estructura en tres fases. La primera analizará las cuencas hidrográficas que alimentan los cuatro embalses: se recopilará información ambiental, climática y cartográfica que se integrará en un sistema de información geográfica, se delimitarán las cuencas y subcuencas y se estudiarán el terreno, los usos del suelo y los principales cauces.
La segunda fase se dedicará a caracterizar los propios embalses, con una red de muestreo, mediciones in situ y análisis de laboratorio para estudiar la distribución del agua y los procesos de estratificación, mezcla y circulación interna.
La tercera fase trasladará estos resultados a la potabilización: se recopilará información sobre el funcionamiento de las ETAP y se analizará cómo responden los procesos de tratamiento actuales ante las distintas condiciones del agua procedente de los embalses.