Monseñor Jesús Fernández presidió el sábado la eucaristía por el 50 aniversario de la canonización de la santa, en la que sor Clara María del Espíritu Santo hizo su profesión de votos temporales.
El obispo de Córdoba, monseñor Jesús Fernández, presidió el sábado 3 de octubre la misa celebrada con motivo del Año Jubilar por el cincuenta aniversario de la canonización de santa Beatriz de Silva, fundadora de la Orden de la Inmaculada Concepción. La celebración tuvo lugar en el monasterio de la Purísima Concepción de Hinojosa del Duque.
Profesión de votos temporales
Durante la misma eucaristía, sor Clara María del Espíritu Santo realizó su profesión de votos temporales, un paso en su proceso de consagración religiosa dentro de la comunidad de Hermanas Concepcionistas.
En su homilía, el obispo agradeció lo que calificó como el don espiritual del instituto y de las hermanas que lo forman, y señaló que la jornada suponía el florecimiento de una nueva vocación dentro de la orden.
El sentido de la entrega religiosa
Monseñor Jesús Fernández explicó que las lecturas del día ofrecían tres claves para entender la profesión religiosa: la iniciativa de Dios al llamar, la disponibilidad de la Virgen María en su entrega y la invitación a buscar los bienes espirituales por encima de los materiales.
Dirigiéndose directamente a sor Clara, el prelado indicó que la elección de una persona consagrada no responde a méritos personales, sino a lo que describió como un regalo o una gracia de Dios. La animó a vivir con humildad ese don y a mantener, dijo, un compromiso permanente de unión con Jesucristo.
El obispo añadió que la vida contemplativa no supone un rechazo del mundo ni de sus preocupaciones, sino una forma de entrega a los demás a través de la oración, y recordó los votos de pobreza, obediencia y virginidad propios de esta forma de vida religiosa.
Monseñor Jesús Fernández cerró su intervención encomendando a sor Clara a la intercesión de la Virgen María y de santa Beatriz de Silva, fundadora de la orden, deseándole que la celebración fuera, según sus palabras, ocasión de escucha y de comunión fraterna.