La Junta investiga incidencias en tres comedores escolares de Córdoba por la cantidad de los menús
La Consejería de Educación mantiene abierta la investigación sobre tres comedores escolares de la provincia de Córdoba donde se han señalado problemas en la cantidad de los menús. El sistema Evacole, en marcha desde 2010, es el encargado de supervisar la oferta alimentaria.
Redacción
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Foto: Banco de Alimentos de Córdoba
La Consejería de Educación de la Junta de Andalucía sigue investigando las incidencias denunciadas en tres comedores escolares de la provincia de Córdoba, donde se han señalado problemas relacionados con la cantidad de los menús servidos. Las quejas de las asociaciones de madres y padres (Ampas) han aumentado desde entonces en la provincia y se han trasladado también a Granada y Almería.
Un expediente a la empresa proveedora
Las fotografías y vídeos que se difundieron por el mal aspecto de algunos platos servidos en varios centros cordobeses, conocido socialmente como «el pisto sin pisto», llevaron a la apertura de un expediente informativo a la empresa proveedora Mediterránea de Catering y a la solicitud de una evaluación presencial urgente. El plazo para presentar medidas correctoras ha vencido para la empresa, y la investigación administrativa tendrá que determinar qué ocurrió en cada centro y qué medidas corresponden.
Qué es Evacole y cómo controla los menús
El Plan de Evaluación de la Oferta Alimentaria en Centros Escolares de Andalucía (Evacole) funciona desde 2010 como la herramienta de la Junta para velar por la calidad alimentaria de los menús escolares. Su labor se articula en varias fases.
El primer filtro se aplica antes de que la comida llegue al alumnado: la empresa adjudicataria introduce la programación mensual de los menús en las herramientas informáticas de Evacole, donde técnicos especializados analizan el equilibrio nutricional. Se comprueba con qué frecuencia figuran alimentos como el pescado, las frutas y las verduras, y se controla la presencia de carnes o productos procesados y precocinados, según los criterios de la guía publicada por la Junta en 2026.
En una segunda fase, los evaluadores realizan inspecciones presenciales en los propios centros para contrastar que lo planificado coincide con lo servido. Estas verificaciones permiten identificar la calidad de los productos, qué alimentos se ofrecen y posibles variaciones en las raciones que solo se aprecian sobre el terreno.
Registro de aceptación y desperdicio
El sistema cuenta además con la plataforma Evacole-Net, un registro destinado a medir la aceptación de los platos y el volumen de desperdicio generado. Si determinados alimentos aparecen repetidamente intactos en los platos, ese dato sirve para evaluar la eficacia real de la oferta alimentaria.
La Junta asegura que actuó después de tener conocimiento de las incidencias y abrió un expediente a la empresa responsable, mientras que las familias sostienen que los problemas venían siendo comunicados desde antes de que determinados vídeos se hicieran virales.