The Faculty of Law and Economic and Business Sciences of the University of Córdoba hosts the II Bilingual Colloquium of AEPDIRI and SFDI, focused on the role of State sovereignty in International Law. The event began on Thursday, October 15.
Photo: Universidad de Córdoba · Gabinete de Comunicación
La Facultad de Derecho y Ciencias Económicas y Empresariales de la Universidad de Córdoba (UCO) acoge el II Coloquio bilingüe de la Asociación Española de Profesores de Derecho Internacional y Relaciones Internacionales (AEPDIRI) y la Société Française pour le Droit International (SFDI). La cita, dedicada a la soberanía de los Estados desde una perspectiva académica franco-española, arrancó el jueves 15 de octubre.
Un debate sobre los límites de la soberanía
El encuentro se centra en el estudio de la soberanía de los Estados como base del Derecho Internacional, un orden jurídico nacido para regular la convivencia y la cooperación entre países. Según explican las entidades organizadoras, en el mundo actual esa soberanía se ve limitada por normas que protegen valores esenciales, como las relativas a los derechos humanos, y por el fenómeno de las organizaciones internacionales, que ha alterado los métodos tradicionales de creación y aplicación del Derecho Internacional.
Las asociaciones señalan que la soberanía no puede reducirse a su aspecto negativo, ya que los Estados están obligados a dar respuestas colectivas a los grandes retos del orden mundial. Ninguna norma impide que un Estado soberano actúe según sus intereses, pero la soberanía no implica quedar al margen del Derecho Internacional.
La conferencia inaugural
La inauguración corrió a cargo del vicerrector de Desarrollo Normativo de la UCO, José Manuel Palma Herencia; el presidente de la SFDI, Jean-Marc Sorel; y el presidente de la AEPDIRI, Guillermo Palao Moreno. Después, el catedrático de Derecho Internacional Público de la Universidad de Córdoba Rafael Casado Raigón pronunció la conferencia inaugural.
En su intervención, Casado abordó el alcance de la soberanía en un mundo convulso y defendió que debe ser revalorizada, porque presenta aspectos positivos y no solo negativos para el orden internacional. También trató el papel de la voluntad y el consentimiento del Estado en el Derecho Internacional, los límites que imponen las normas que protegen los valores fundamentales de la comunidad internacional y la erosión de la soberanía por las organizaciones internacionales, como las Naciones Unidas o la Unión Europea. Por último, se refirió a la tensión entre la soberanía de los Estados y el Derecho Internacional de los Derechos Humanos.