Monsignor Jesús Fernández has attended the events at the La Victoria barracks and has presided over the Eucharist in the Cathedral, where he thanked the security forces for the tranquillity they bring to society.
El obispo de Córdoba, monseñor Jesús Fernández, ha participado este lunes 12 de octubre en los actos organizados por la Guardia Civil con motivo de la festividad de su patrona, Nuestra Señora del Pilar.
Actos en La Victoria y en la Catedral
El prelado ha asistido a los actos celebrados en el acuartelamiento de La Victoria, en Córdoba, y después ha presidido la celebración de la Eucaristía en la Santa Iglesia Catedral. Durante la homilía ha tomado la figura de la Virgen María como ejemplo de «fortaleza, maternidad y discipulado».
Agradecimiento a las fuerzas de seguridad
En su intervención, el obispo ha agradecido expresamente la labor de la Guardia Civil. «Damos gracias a Dios por todas las fuerzas de seguridad del Estado, porque nos dan seguridad y la sociedad necesita esto junto con más serenidad, normalidad y tranquilidad», ha señalado.
Fernández ha presentado a María como «roca firme» ante las inseguridades del mundo actual y ha afirmado que la sociedad «necesita la generosidad, seguridad y confianza que nos da María».
María como madre y discípula
El obispo ha descrito a María como madre de todos los creyentes, capaz de acompañar a los discípulos «en sus momentos de desorientación», y ha invitado a los fieles a «reconocer al otro como un hermano», promoviendo el bien común y el respeto a la dignidad de cada persona.
También ha recordado la tradición que vincula la aparición de la Virgen del Pilar al apóstol Santiago en Zaragoza con los orígenes de la evangelización en España y su expansión por Hispanoamérica, tradición que sitúa en el origen de la celebración del Día de la Hispanidad.
Ha cerrado su homilía instando a acudir a María para cumplir la misión de anunciar a Jesucristo y llevar su mensaje al mundo.