El sindicato presenta un plan que pide ratios máximas para profesionales de apoyo, más orientadores y enfermería escolar estable, al crecer un 50,87% el alumnado con necesidades específicas en la provincia en una década.
CSIF ha presentado un Plan Integral de Mejora de la Atención a la Diversidad en Córdoba, con el que reclama a la Consejería de Educación medidas concretas y una planificación estable para los centros públicos. El sindicato sostiene que las necesidades educativas han crecido mucho más rápido que los recursos disponibles para atenderlas.
El alumnado con necesidades específicas crece mucho más que las plantillas
Según los datos aportados por CSIF, el alumnado cordobés con necesidades específicas de apoyo educativo (NEAE) pasó de 7.047 en el curso 2015-2016 a 10.632 en el curso 2024-2025, un incremento del 50,87%. En ese mismo periodo, el alumnado de enseñanzas de régimen general descendió casi un 12%, de 106.065 a 93.448 estudiantes en la provincia.
Frente a ese crecimiento, los efectivos de Pedagogía Terapéutica (PT), Audición y Lenguaje (AL) y Orientación pasaron de 748 a 880 entre los cursos 2016-2017 y 2024-2025, un aumento del 17,65%, muy por debajo de la subida del alumnado NEAE. El responsable de CSIF Educación Córdoba, Antonio Pachón, ha señalado que «la inclusión no puede quedarse en una declaración de intenciones: requiere recursos suficientes, una normativa clara y actualizada, plantillas dimensionadas de manera adecuada y condiciones laborales dignas para sus profesionales».
Ratios, orientación y profesionales compartidos entre centros
El plan propone una nueva regulación andaluza que unifique la normativa sobre atención a la diversidad y defina las funciones de PT, AL, Orientación, personal técnico de integración social (PTIS) y el resto de perfiles. También plantea establecer una ratio de entre doce y quince alumnos por profesional de PT y AL, y avanzar hacia un orientador por cada 250 alumnos.
En el curso 2024-2025 había 173 orientadores para 93.448 alumnos de régimen general, lo que supone unos 540 alumnos por cada profesional. Pachón ha defendido que «la orientación debe tener tiempo para prevenir, no solo para apagar incendios».
CSIF reclama además eliminar la compartición de profesionales de PT y AL entre varios centros, con más de cuarenta alumnos atendidos semanalmente en algunos casos, lo que según el sindicato «reduce el tiempo efectivo de atención al alumnado y dificulta la coordinación con los equipos docentes».
Sanidad escolar y empleo público para el personal de apoyo
El plan aborda también la relación entre necesidades educativas y sanitarias: en el curso 2023-2024 había alumnado con necesidades especiales asociadas a enfermedades raras o crónicas escolarizado en centros ordinarios cordobeses, con un aumento respecto a 2019-2020. CSIF pide avanzar hacia una enfermería escolar con presencia estable en los centros con más necesidades sanitarias.
Sobre el personal técnico de integración social, el sindicato denuncia que de las 336 PTIS en Córdoba, solo el 41% depende de Función Pública, y reclama cobertura inmediata de vacantes y bajas, además de un avance hacia el empleo público directo.
CSIF pide también que la Administración publique anualmente información sobre la evolución del alumnado NEAE, las plantillas de apoyo, las ratios de atención, la compartición de centros, los recursos de enfermería escolar y la evolución presupuestaria.
El sindicato ha puesto en valor medidas ya acordadas, como la reducción de ratios a 22 alumnos por aula en Infantil de tres años este curso, el incremento de cupos para atención a la diversidad o el refuerzo horario vinculado a la función tutorial, derivadas de un acuerdo alcanzado en julio de 2025, aunque ha insistido en que estos avances no agotan sus reivindicaciones.