La XXVIII Cata de Vino de Moriles se inaugura este jueves 22 de octubre a las 20.00 en el Recinto de la Cata, en Moriles. Al acto asiste la delegada de Agricultura, Pesca, Agua y Desarrollo Rural, Raquel López.
Imagen de archivo. Foto: Diego Delso / Wikimedia Commons (CC BY-SA 4.0)
La XXVIII Cata de Vino de Moriles se inaugura este jueves 22 de octubre a las 20.00 en el Recinto de la Cata, en Moriles (Córdoba). Al acto está prevista la asistencia de la delegada de Agricultura, Pesca, Agua y Desarrollo Rural, Raquel López, según ha convocado la Delegación del Gobierno andaluz en Córdoba.
Un municipio de tradición vinícola
Moriles es un municipio de la campiña cordobesa situado a unos 65 kilómetros de la capital y con algo más de 3.700 habitantes, según los datos de 2020. Sus bodegas figuran entre sus principales puntos de interés, junto con la parroquia de San Jerónimo.
El municipio da nombre, junto a Montilla, a la denominación de origen Montilla-Moriles, que ampara la crianza y comercialización de vinos elaborados en Moriles y en otras localidades de la provincia de Córdoba, como Aguilar de la Frontera, Montilla, Doña Mencía, Montalbán de Córdoba, Monturque, Nueva Carteya y Puente Genil, además de parte de Baena, Cabra, Castro del Río, Espejo, Fernán Núñez, La Rambla, Lucena, Montemayor y Santaella.
Vinos generosos bajo velo de flor
Los caldos de esta zona se elaboran con distintas variedades de uva blanca y se someten a crianza bajo velo de flor mediante el sistema de criaderas y soleras. Según su maduración, dan lugar a vino joven, fino, amontillado y oloroso, que van oscureciendo su tono hasta convertirse en vinos generosos, con una graduación alcohólica máxima de unos 20 grados. El marco Montilla-Moriles es también el origen del vino dulce.